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Hablar con la casa y pasar archivos sin dar la carpeta.

Chat

6 min · 7 apartados

Para hablar con las personas de la casa sin salir del NAS: de dos en dos o en grupo, con los mensajes llegando al momento, los no leídos marcados y una búsqueda por todo lo hablado. Se puede pasar un archivo del NAS sin darle a nadie la carpeta entera, y cada conversación decide cuánto duran sus mensajes.

Si lo que quieres es…Ve a
Hablar con alguien o montar un grupoEmpezar una conversación
Pasar una foto o un documento del NASPasar un archivo
Que lo escrito no se quede para siempreMensajes que caducan
Saber quién puede leer lo que escribesLo que el chat no es
Que alguien de casa pueda usarlo (o no)Quién puede usarlo
Arreglar algo que no vaSi algo falla

Empezar una conversación

Abre Chat desde el escritorio. A la izquierda están tus conversaciones, y las que tienen mensajes sin leer dicen cuántos; arriba del todo, «Buscar en tus conversaciones» encuentra un mensaje por lo que decía.

  • Con una persona: pulsa «Conversación nueva», marca a quién en «¿Con quién quieres hablar?» y pulsa «Empezar». Si ya hablabais, se abre la que teníais.
  • En grupo: marca a varias personas, ponle un nombre si quieres («Nombre del grupo (opcional)») y pulsa «Crear el grupo».
  • En el menú «Más opciones» de un grupo puedes cambiarle el nombre o **añadir personas**. Quien entra solo lee lo que se escriba a partir de ese momento, no lo de antes.
  • Una conversación entre dos no lleva nombre ni admite a más gente: para hablar tres, crea un grupo.
  • «Salir» quita la conversación de tu lista. En un grupo, si eres la última persona, el grupo se borra con todo lo escrito; entre dos, se borra cuando salen las dos.
  • Un mensaje tuyo se quita con «Borrar para todos»: desaparece para todas las personas de la conversación. Solo quien lo escribió puede borrarlo.

Pasar un archivo

El clip, «Adjuntar un archivo del NAS», abre tus carpetas para elegir un archivo. No se copia ni se sube nada: el mensaje lleva un enlace a ese archivo, con vista previa si es una foto, un vídeo, un audio, un PDF, un documento de oficina o un texto. Quien lo recibe lo ve ahí mismo o lo baja con «Descargar».

  • Quien lo recibe abre solo ese archivo, nunca la carpeta en la que está ni lo que hay al lado.
  • Se abre con los permisos de quien lo envió. Si a esa persona le quitan el permiso sobre el archivo, o el archivo se borra o se mueve, el enlace deja de abrirlo y el chat lo dice.
  • Para enviar archivos hace falta poder abrir Archivos; para recibirlos, no.

Mensajes que caducan

Arriba, en cada conversación, «Los mensajes duran» elige cuánto vive lo que se escribe: Siempre, 1 hora, 1 día, 7 días o 30 días. Vale para lo que se escriba desde ese momento; lo de antes conserva la duración que tenía. Un mensaje que caduca lleva un pequeño reloj.

Lo caducado y lo borrado no se recupera. Cada mensaje se guarda cifrado con su propia clave; al caducar o borrarse se destruye la clave y el texto se sobrescribe, así que no queda ni en el disco ni en una copia que se haga después. Tampoco viaja en la copia de la configuración del NAS: las conversaciones son de las personas, no ajustes del equipo.

Lo que el chat no es

No es cifrado de extremo a extremo. Los mensajes viajan cifrados hasta el NAS y se guardan cifrados en él, pero es el propio NAS el que los cifra y el que guarda las claves: mientras un mensaje existe, el NAS puede leerlo. Y quien administra el NAS controla el equipo entero, así que, si eso te importa, cuenta con que quien administra podría llegar a ellos. La propia app lo dice debajo de la lista.

Para lo que de verdad no debe leer nadie más, usa mensajes que caduquen pronto o una aplicación cifrada de extremo a extremo.

Quién puede usarlo

El Chat viene activado para las cuentas de la casa y desactivado para las invitadas. Quien administra lo cambia en Panel de control → Usuarios y grupos, en los permisos de cada cuenta, como cualquier otra app:

  • Con permiso completo se lee y se escribe.
  • Con permiso de solo lectura se ven las conversaciones, pero no se puede escribir: la app lo dice en lugar de la caja del mensaje.
  • Sin permiso, la app no sale. Y en «Conversación nueva» solo aparecen las personas que pueden usar el chat.

Cada cuenta ve solo las conversaciones en las que está. Ni siquiera quien administra ve las de los demás desde el panel.

Límites

El chat es para una casa, y tiene unos topes pensados para que nadie lo atasque sin querer:

  • El ritmo. Si se envían muchos mensajes seguidos en pocos segundos, el chat pide esperar un momento antes de seguir.
  • Los grupos y las conversaciones. Un grupo admite un número limitado de personas, y cada cuenta puede estar en un número limitado de conversaciones; al llegar, el chat te pide salir de alguna que no uses.
  • Lo guardado. Cada cuenta guarda hasta cierta cantidad de mensajes. Al pasarse, se olvidan los más viejos de esa cuenta, nunca los de las demás.

Cuando se llega a uno de ellos, el chat dice cuál y qué hacer.

Si algo falla

  • «No se pudo cargar el chat»: el panel no llega al NAS. Comprueba la conexión y vuelve a abrir la app.
  • Los mensajes nuevos no llegan solos: la conexión en vivo se ha cortado. Cierra el Chat y vuelve a abrirlo, o recarga el panel.
  • «Nadie más en el NAS puede usar el chat todavía»: las demás cuentas no tienen el permiso. Quien administra se lo da en Panel de control → Usuarios y grupos.
  • El chat dice que vas demasiado deprisa: espera unos segundos y vuelve a enviarlo.
  • Un archivo que ya no se abre: quien lo envió ha perdido el permiso sobre él, o el archivo ya no está. Pídele que te lo vuelva a pasar.
  • «Ese enlace ya se usó» o «ha caducado»: vuelve a pulsar «Descargar» o a abrir el archivo desde el mensaje.
  • Un documento que no se ve aquí: es demasiado grande o no tiene vista previa. Descárgalo y ábrelo en tu equipo.
  • No puedes enviar archivos: te falta el permiso de Archivos. Pídeselo a quien administra.

Si nada de esto lo explica, mira Cuando algo no va.