Todo lo que sabe hacer el sistema, explicado por la gente que lo escribió. Sin registrarse y sin pedir nada a cambio.
Nada con ese nombre. Prueba con una palabra suelta —«copias», «disco», «red»— o abre la guía principal, que lleva el índice completo.
El sistema entero dibujado: cada clase, cada función y cada guía, con las relaciones que hay de verdad entre ellas. Se mueve, se busca y se pulsa.
80.295 piezas · 122.056 uniones · 4.154 comunidades
Si acabas de instalar, esto es todo lo que necesitas.
Grabar el USB e instalar, con capturas de cada pantalla.
Lo primero de todo: el ordenador vacío y el pendrive en la mano.El manual del día a día, de principio a fin.
Si solo vas a leer una, es esta.El certificado y los dos pasos, aparato por aparato.
Cuando quieras el panel en el móvil con su icono y sin barra del navegador.El panel entero en una ventana, más lo que el navegador no puede hacer.
Cuando quieras tus carpetas, tus avisos y tus cámaras dentro del ordenador.Que el NAS salga como una carpeta más en cada aparato.
El primer día, en cuanto haya una carpeta compartida.Las cuatro capas que deciden quién ve qué.
Al dar de alta a la segunda persona.Guías monográficas: cada una cubre lo suyo de principio a fin.
Sacar tus datos del equipo y comprobar que sirven.
Antes de confiarle nada importante al NAS.Volver atrás cuando algo sale mal, sin sacar los datos del equipo.
Antes de restaurar la primera. Explica qué pasa con lo que creaste después.Videovigilancia sin la nube del fabricante.
Al dar de alta la primera cámara.Dominio propio, certificado y proxy inverso.
Para llegar al NAS desde fuera de casa.VPN, DNS y DHCP.
Antes de encender el DHCP. Guárdala en el móvil.Caché, disco de repuesto, réplica a otro NAS y discos en red.
Cuando el volumen ya está creado y quieres sacarle partido.Vista previa, búsqueda, enlaces de descarga, papelera y versiones.
El gestor de archivos del panel, de arriba abajo.Fotos y vídeos en línea de tiempo y álbumes, sin mover nada.
Cuando las fotos del móvil ya viven en el NAS.Mirar y editar documentos de oficina en el navegador.
Al primer Word o Excel que te pasen.Instalar apps con un clic y mirar la maquinaria de debajo.
Antes de instalar la primera aplicación.Otro ordenador dentro del NAS, desde el navegador.
Cuando un programa necesita su propio Windows o Linux.Descargas, la tele, agenda, impresora y nube.
Para dejar de pagar fuera lo que ya cabe en el NAS.Versiones anteriores, antivirus, trampa, bloqueo por país e informe.
Cuando el NAS ya guarda cosas que importan.Apagado y encendido a su hora, Wake-on-LAN y dormir los discos.
Si el NAS pasa la noche sin que nadie le pida nada.Notas enlazadas, editar archivos y el editor de código.
Para escribir EN el NAS, no solo guardar en él.Léelas ANTES de necesitarlas. Después se leen con prisa.
Qué protege de verdad y qué hacer si ya ha pasado.
Hoy, no el día que pase.Ordenado por lo que ves, no por lo que falla.
El primer sitio al que ir cuando algo no responde.Cuando ya ha pasado algo.
Disco roto, sistema que no arranca, archivos perdidos.Para consultar, no para leer del tirón.
Qué escucha en cada puerto y cuál se abre en el router.
Antes de tocar el cortafuegos o el router.Cada palabra rara del panel, en una frase.
Cuando una guía usa un término que no te dice nada.El índice del repositorio, con el detalle de cada guía.
Cuando quieras verlo todo de una vez.