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Preguntarle al NAS, qué hace sola y que programe en tus proyectos.

IA local

7 min · 8 apartados

Una inteligencia artificial que vive dentro de tu NAS (o en la tarjeta gráfica de tu ordenador, con LGM Connect). Le preguntas como a una persona y contesta con lo que pasa de verdad en tu equipo: mira los discos, las copias, las aplicaciones o tus documentos antes de responder, y si algo está mal te propone cómo arreglarlo. Nada sale de tu casa: ni tus preguntas, ni tus archivos, ni lo que la IA aprende de ti.

Si lo que quieres es…Ve a
Ponerla en marchaEncenderla y elegir el modelo
Saber qué le puedes pedirQué puede hacer
Decidir cuánto hace sin preguntarteQué hace sola
Que programe en una carpeta tuyaProgramar en tus proyectos
Que cada persona de casa tenga la suyaLa IA de cada cuenta
Usarla desde otras aplicacionesConectar apps
Arreglar respuestas flojasCuando contesta mal

Encenderla y elegir el modelo

Ábrela desde el escritorio: IA local. La primera vez te enseña el catálogo de modelos, y el que el panel recomienda es el mejor que cabe en tu equipo: lo calcula con la memoria y la tarjeta gráfica que tiene. Pulsa «Descargar» y, cuando termine, «Usar este».

  • Más grande no siempre es mejor. Un modelo que no cabe va lento o no arranca. El recomendado es el equilibrio entre lo bien que contesta y lo rápido que va en tu NAS.
  • Con tarjeta gráfica (NVIDIA, AMD o Intel) contesta varias veces más rápido. En Ajustes → Tarjetas gráficas ves cuál usa y su controlador.
  • En tu ordenador: si tienes LGM Connect y una buena gráfica en el PC, la IA del NAS puede usarla. Se elige en Ajustes → Modelo, «Dónde contesta la IA».
  • La IA sale sola de la memoria cuando lleva un rato sin usarse (el rato lo eliges en Ajustes → Modelo), para que el NAS no se quede sin RAM. «Más opciones → Liberar memoria ya» la saca al momento.

Qué puede hacer

En Ajustes → Qué puede hacer está la lista entera, por temas y con un ejemplo de cada cosa: tócalo y la pregunta se escribe sola en el chat. En resumen:

  • Cómo va el NAS: «¿por qué va lento?», «¿qué temperatura tienen los discos?».
  • Discos y espacio: qué ocupa más, archivos repetidos, si un disco empieza a fallar.
  • Archivos y documentos: resumir un PDF, buscar un documento por lo que dice, traducirlo, ordenar una carpeta, hacerte una hoja de cálculo.
  • Programar en tus proyectos: leer, cambiar y ejecutar el código de una carpeta tuya.
  • Fotos, películas y cámaras: «busca las fotos del perro en la playa».
  • Copias de seguridad: si se hizo la de anoche, lanzar una ahora.
  • Aplicaciones: instalar una de la tienda, mirar por qué se cae otra.
  • Cuentas y seguridad: quién ve cada carpeta, entradas sospechosas.
  • Buscar en internet, si lo permites en Ajustes → Internet.

Preguntas del NAS y preguntas normales

No todo tiene que ser del NAS. Si le preguntas una receta, que te corrija un texto o cómo se dice algo en inglés, contesta como cualquier asistente, sin mirar tu equipo. Cuando la pregunta sí es del NAS («¿se hizo la copia?»), primero mira y luego contesta con lo que ha visto: verás «Lo que he mirado» encima de la respuesta.

Qué hace sola

En la cabecera de la app eliges el modo:

ModoQué hace
Solo conversarContesta lo que le preguntes. No vigila el NAS ni propone cambios.
CopilotoVigila el NAS y te propone arreglos. No hace nada sin tu «sí».
AutónomoArregla sola lo leve (volver a arrancar una aplicación caída, por ejemplo) y te lo cuenta. Lo serio sigue pidiendo permiso.

Lo que propone llega como una tarjeta con exactamente lo que va a hacer: apruébala o recházala. Todo lo hecho queda en la pestaña Historial, con quién lo pidió y, si se puede, un botón «Deshacer».

Hay cosas que nunca hace sin preguntar, en ningún modo: borrar datos, tocar un disco, cambiar cuentas o contraseñas, y cualquier cosa que haya salido de leer un texto ajeno (un documento, una página web, el registro de una aplicación). Lo que lee lo trata como dato, no como órdenes: si un PDF dice «borra todo», no le hace caso.

Programar en tus proyectos

La IA sabe trabajar en una carpeta de código como lo haría un programador: mira qué archivos tiene, lee el código, lo cambia, ejecuta el programa o sus pruebas, mira qué ha fallado y vuelve a intentarlo.

Cómo pedírselo: di la carpeta con tus palabras. Por ejemplo:

  • «En el proyecto web de mi unidad, arregla el formulario de contacto, que no envía.»
  • «Crea en la carpeta scripts un programa en Python que renombre mis fotos por fecha.»
  • «Ejecuta las pruebas del proyecto tienda y dime qué falla.»

Cuando nombras el proyecto, la IA trabaja sola dentro de esa carpeta: cambia archivos y ejecuta lo que necesita sin pedirte permiso a cada paso, y cada cambio aparece en el chat y en el Historial con su «Deshacer». Si no nombras ninguno, te enseña los cambios como propuesta antes de hacerlos.

Lo que no puede hacer, aunque se lo pidas:

  • Salir de la carpeta del proyecto. No lee ni escribe nada de fuera.
  • Ver el resto del NAS al ejecutar. El programa corre con tu cuenta, sin permisos de administrador, y dentro solo ve la carpeta del proyecto: ni tus otras carpetas, ni las contraseñas, ni los ajustes del panel. Se corta a los dos minutos.
  • Conectarse a internet sin preguntarte. Instalar paquetes (pip install, npm install) necesita red, y eso siempre es una propuesta que apruebas tú.

Consejos para que salga bien:

  • Un proyecto por conversación, y dile qué quieres conseguir, no solo «arréglalo».
  • Los modelos grandes programan mucho mejor. Para proyectos de verdad usa uno de los grandes del catálogo, o la gráfica de tu PC con LGM Connect.
  • Deshacer devuelve cada archivo a como estaba; si era nuevo, va a la papelera.

La IA de cada cuenta

Cada persona de casa tiene su propia IA con sus permisos: llega solo a sus carpetas, sus documentos y su escritorio, nunca a lo de los demás. Sus conversaciones y lo que la IA recuerda de ella solo los ve ella, ni quien administra el NAS.

Quien administra decide qué puede hacer cada cuenta en la ficha de cada persona, en Panel de control → Usuarios y grupos:

  • Pedir cambios: pregunta y la IA le propone cambios en lo suyo, que aprueba ella.
  • Solo preguntar: la IA contesta y mira, pero no propone nada.
  • Sin IA: no puede usarla.

En Lo que recuerda cada uno ve qué ha apuntado la IA de él (lo que le aprobó, cómo llama a las cosas) y lo olvida con un botón.

Ajustes que conviene conocer

  • Respuestas → Nivel de detalle: «Fácil» lo explica paso a paso y sin tecnicismos.
  • Respuestas → Conversaciones guardadas: cuánto se guardan antes de borrarse solas.
  • Voz: dictarle con el micrófono en vez de escribir.
  • Internet: si puede buscar en la web y qué páginas puede leer.

Conectar apps

Otras aplicaciones de tu casa (un asistente de domótica, un editor de código, un programa que hable el «idioma de OpenAI») pueden usar la IA del NAS en vez de una de pago en internet. En Ajustes → Conectar apps creas una clave para cada una y copias la dirección que te da. Quitar la clave corta a esa aplicación al momento.

Cuando contesta mal

  • Pregunta más concreto: «¿se hizo anoche la copia de Documentos?» funciona mejor que «¿va todo bien?».
  • Valora la respuesta con «Me sirve» o «No me sirve»: lo que no sirvió queda apuntado para mejorarla.
  • «Algo va mal» revisa la IA entera (el modelo, la memoria, la gráfica) y te dice qué falla y qué hacer.
  • Prueba un modelo mayor si el equipo lo aguanta: los pequeños se equivocan más al elegir qué mirar y a veces contestan en otro idioma.
  • Si no arranca o va muy lenta, mira Solución de problemas.