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Instalar apps con un clic y mirar la maquinaria de debajo.

Centro de Paquetes y contenedores

El NAS ejecuta aplicaciones — un servidor de películas con carátulas, una nube privada, el bloqueador de anuncios de toda la casa — cada una encerrada en su contenedor, sin tocar el sistema. El Centro de Paquetes las instala y actualiza con un clic; la app Contenedores enseña la maquinaria de debajo, para cuando hace falta mirar.

Si lo que quieres es…Ve a
Instalar tu primera aplicaciónInstalar
Miles de apps, no un puñadoFuentes del catálogo
Cambiar el puerto o las carpetas de una appPuertos y carpetas
Quitar una app (y decidir qué pasa con sus datos)Desinstalar
Ver por qué una app no arrancaContenedores, registros y consola
Recuperar el espacio que Docker va dejandoLimpieza

Hace falta un volumen creado: las aplicaciones y sus datos viven en el volumen (<pool>/apps/<aplicación>/), nunca en el disco del sistema — una app que engorda no puede dejar al NAS sin sitio para actualizarse.


Instalar

Elige la app en el catálogo —por categorías o buscando— y «Instalar». La descarga y el arranque corren como tarea con progreso; al terminar, las apps con interfaz web llevan el botón «Abrir», que te planta en su pantalla. Cada aplicación guarda lo suyo en su carpeta de datos dentro del volumen: reinstalarla o actualizarla no toca lo guardado.

«Actualizar» baja la versión nueva de la imagen y recrea el contenedor con los mismos ajustes. Los datos ni se miran: están en su carpeta, fuera del contenedor.

El catálogo trae las recetas de la casa y puede sincronizar catálogos comunitarios — con uno activado se pasa de decenas a unas 2000 aplicaciones con categorías e iconos. Las recetas convertidas apuntan sus datos a la carpeta de datos del NAS igual que las propias, así que la regla de «todo en el volumen» se mantiene venga de donde venga la app. Una fuente que quites se lleva sus recetas del catálogo, nunca las apps que ya instalaste.

Puertos y carpetas

Cada app instalada tiene su botón «Puertos y carpetas»:

  • Puertos: qué puerto del NAS lleva a qué puerto de dentro del contenedor. Si el que propone la receta choca con algo tuyo, se cambia aquí y la app se recrea con el nuevo.
  • Carpetas: qué carpetas del NAS ve la app por dentro. Es la forma de darle a un servidor de películas tu carpeta de Películas, o de que una app de copias vea lo que tiene que copiar.

Para lo que la pantalla no cubre está la edición avanzada: la receta completa (docker compose) y sus variables, editables tal cual. Con red de seguridad: al aplicar, los contenedores se recrean con la receta nueva y, si no levantan, se restaura sola la configuración anterior — un error de sintaxis no te deja la app muerta.

Desinstalar

«Desinstalar» para la app y la quita de la lista, y lo dice claro: los datos se conservan en el disco. Reinstalarla mañana la devuelve con todo lo suyo. Si lo que quieres es recuperar el espacio, la opción de borrar también los datos lo hace de verdad —y si algo no se pudiera borrar, lo cuenta con nombre y motivo, no finge que quedó limpio—.

Contenedores, registros y consola

La app Contenedores enseña lo que corre de verdad: cada contenedor con su estado, su memoria y su procesador.

  • Registros: la salida del contenedor, con búsqueda — es el primer sitio donde mirar cuando una app no arranca o se comporta raro.
  • Consola: un terminal dentro del contenedor, para el vistazo que ningún panel puede dar.
  • Parar, arrancar y reiniciar contenedores sueltos. Ojo con borrar el contenedor de una aplicación del Centro de Paquetes: no la desinstala —volverá a crearse al actualizarla—, solo la deja parada. Para quitarla de verdad, «Desinstalar» en el Centro de Paquetes.

Limpieza

Docker va dejando imágenes viejas con cada actualización, y ocupan gigas que nadie usa. El botón de limpieza los recupera: borra lo que ya no referencia ningún contenedor — imágenes huérfanas, capas sueltas— y dice cuánto ha soltado. Las apps y sus datos ni se tocan.

Dónde encaja con el resto