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Instalar apps con un clic y mirar la maquinaria de debajo.

Centro de Paquetes y contenedores

6 min · 10 apartados

El NAS ejecuta aplicaciones — un servidor de películas con carátulas, una nube privada, el bloqueador de anuncios de toda la casa — cada una encerrada en su contenedor, sin tocar el sistema. El Centro de Paquetes las instala y actualiza con un clic; la app Contenedores enseña la maquinaria de debajo, para cuando hace falta mirar.

Si lo que quieres es…Ve a
Instalar tu primera aplicaciónInstalar
1058 apps probadas una a unaEl catálogo
Cambiar el puerto o las carpetas de una appPuertos y carpetas
Quitar una app (y decidir qué pasa con sus datos)Desinstalar
Ver por qué una app no arrancaContenedores, registros y consola
Recuperar el espacio que Docker va dejandoLimpieza

Hace falta un volumen creado: las aplicaciones y sus datos viven en el volumen (<pool>/apps/<aplicación>/), nunca en el disco del sistema — una app que engorda no puede dejar al NAS sin sitio para actualizarse.


Instalar

Elige la app en el catálogo —por categorías o buscando— y «Instalar». La descarga y el arranque corren como tarea con progreso; al terminar, las apps con interfaz web llevan el botón «Abrir», que te planta en su pantalla. Cada aplicación guarda lo suyo en su carpeta de datos dentro del volumen: reinstalarla o actualizarla no toca lo guardado.

«Actualizar» baja la versión nueva de la imagen y recrea el contenedor con los mismos ajustes. Los datos ni se miran: están en su carpeta, fuera del contenedor.

El catálogo trae 1058 aplicaciones, todas de otros desarrolladores, curadas por nosotros y probadas una a una: cada receta se instala de verdad, se abre su web y se retira antes de entrar. Tienen su categoría, su icono y una versión fija: una aplicación no cambia de versión sola, y «Actualizar» la pone al día cuando tú lo pides. Las recetas apuntan sus datos a la carpeta de datos del NAS, así que la regla de «todo en el volumen» se cumple en todas.

Puertos y carpetas

Cada app instalada tiene su botón «Puertos y carpetas»:

  • Puertos: qué puerto del NAS lleva a qué puerto de dentro del contenedor. Si el que propone la receta choca con algo tuyo, se cambia aquí y la app se recrea con el nuevo.
  • Carpetas: qué carpetas del NAS ve la app por dentro. Es la forma de darle a un servidor de películas tu carpeta de Películas, o de que una app de copias vea lo que tiene que copiar.

Para lo que la pantalla no cubre está la edición avanzada: la receta completa (docker compose) y sus variables, editables tal cual. Con red de seguridad: al aplicar, los contenedores se recrean con la receta nueva y, si no levantan, se restaura sola la configuración anterior — un error de sintaxis no te deja la app muerta.

Aceleración de vídeo

Si el NAS tiene gráfica integrada (Intel o AMD), Jellyfin y Plex pueden usarla para convertir vídeo sin cargar el procesador: es la diferencia entre ver una película y ver una rueda. Al instalarlas aparece el interruptor «Aceleración de vídeo», y para una app ya instalada está en «Puertos y carpetas». Es lo único del equipo que una aplicación puede recibir: la gráfica; ni discos ni otros dispositivos.

Una tarjeta Nvidia

Si el NAS lleva una tarjeta Nvidia, el mismo interruptor sirve para ella en cuanto se cumplan tres cosas: que el controlador esté cargado (existe /dev/nvidia0, que aparece tras instalarlo y reiniciar, o al ejecutar nvidia-smi una vez), que esté instalado el runtime de contenedores de Nvidia, y que ese runtime esté dado de alta en Docker. Es cosa de una vez, desde la consola del NAS:

sudo apt install nvidia-driver nvidia-container-toolkit
sudo nvidia-ctk runtime configure --runtime=docker
sudo systemctl restart docker

El paquete nvidia-driver está en la sección non-free de Debian y nvidia-container-toolkit en el repositorio de Nvidia. Hasta que estén, la opción no aparece: el panel solo la ofrece cuando sabe que va a funcionar.

Dispositivos USB

Home Assistant con un Zigbee o un Z-Wave por USB necesita ver el adaptador. Al instalarla, y en «Puertos y carpetas», salen los adaptadores de puerto serie conectados al NAS con su nombre; marca el que quieras y la aplicación lo encuentra en /dev/serial/by-id/…, un nombre que no cambia al reenchufarlo. Solo puertos serie: un disco USB u otro dispositivo siguen fuera del alcance de las aplicaciones.

Límites de memoria y CPU

En «Puertos y carpetas» de cada aplicación instalada puedes fijar cuánta memoria y cuánta CPU puede usar como mucho. Sin límite, una aplicación que se desboca (un indexador de fotos, una base de datos mal afinada) se come la memoria del NAS y arrastra al panel y a las demás. Los escalones que se ofrecen son los que caben en tu equipo; «Sin límite» los quita. El cambio reinicia la aplicación.

Desinstalar

«Desinstalar» para la app y la quita de la lista, y lo dice claro: los datos se conservan en el disco. Reinstalarla mañana la devuelve con todo lo suyo. Si lo que quieres es recuperar el espacio, la opción de borrar también los datos lo hace de verdad —y si algo no se pudiera borrar, lo cuenta con nombre y motivo, no finge que quedó limpio—.

Contenedores, registros y consola

La app Contenedores enseña lo que corre de verdad: cada contenedor con su estado, su memoria y su procesador.

  • Registros: la salida del contenedor, con búsqueda — es el primer sitio donde mirar cuando una app no arranca o se comporta raro.
  • Consola: un terminal dentro del contenedor, para el vistazo que ningún panel puede dar.
  • Parar, arrancar y reiniciar contenedores sueltos. Ojo con borrar el contenedor de una aplicación del Centro de Paquetes: no la desinstala —volverá a crearse al actualizarla—, solo la deja parada. Para quitarla de verdad, «Desinstalar» en el Centro de Paquetes.

Limpieza

Docker va dejando imágenes viejas con cada actualización, y ocupan gigas que nadie usa. El botón de limpieza los recupera: borra lo que ya no referencia ningún contenedor — imágenes huérfanas, capas sueltas— y dice cuánto ha soltado. Las apps y sus datos ni se tocan.

Dónde encaja con el resto