Política de privacidad
Última actualización: 2026-09-18
Esta web vende y entrega licencias de LGM-OS. Aquí está, sin rodeos, qué se guarda de ti, por qué, con quién se comparte y qué puedes pedir cuando quieras.
Tu NAS no pasa por aquí. Tus archivos, tus fotos, tus cámaras y tus copias están en tu equipo, en tu casa. LGM-OS funciona con esta web apagada: la licencia se comprueba dentro del propio equipo.
Qué se guarda de ti
De tu cuenta
- Tu correo electrónico. Es con lo que entras y a lo que van atadas tus licencias.
- Tu contraseña, cifrada (bcrypt). La contraseña tal cual la escribes no se guarda en ninguna parte y no se puede recuperar: ni tú ni nosotros podemos volver a leerla.
- Si enciendes la verificación en dos pasos: la clave secreta que compartes con tu aplicación de códigos y las huellas de tus claves de recuperación. Las claves de recuperación en sí no se guardan: por eso solo se enseñan una vez.
- Si das de alta una llave de acceso (la cara, la huella o el PIN de un aparato): la clave pública de ese aparato, su identificador, el nombre que le pongas y cuándo se usó por última vez. Una clave pública no abre nada: quien se llevara esa tabla no podría entrar en tu cuenta con ella.
De tus licencias
- La clave firmada, el plan, si está activa o revocada y las fechas.
- El identificador de la compra que la pagó, que es lo que impide emitir dos licencias por el mismo pago.
De tu NAS, si activas una licencia en él
- Una huella del equipo: un resumen que calcula el propio NAS y que no lleva nada personal dentro. Solo sirve para distinguir «el mismo equipo otra vez» de «otro equipo distinto», porque cada licencia vale para uno.
- El nombre que le hayas puesto al equipo.
- Cada doce horas, mientras esté encendido: la versión de LGM-OS que lleva, cuándo se le vio por última vez, el espacio total y libre, cuántos avisos tiene pendientes, si el túnel de LGM Connect está en marcha, la huella del certificado de su panel y las direcciones de tu red local con su puerto.
Y eso es todo lo que el equipo cuenta. Ni nombres de archivos, ni de carpetas, ni de usuarios, ni qué haces con él. Sirve para que tu cuenta pueda decirte «1.68.0 · visto hace 3 h · 2,1 TB libres» sin que tengas que abrir el panel, y para saber qué versión tiene cada equipo sin preguntárselo a nadie.
De LGM Connect, si lo usas
El nombre que elegiste para tu dirección, el identificador del túnel que lleva hasta tu casa y la última vez que tu NAS pidió su testigo. Si no usas LGM Connect, nada de esto existe.
De la administración de la tienda
Cada cosa que se hace desde administración —emitir una licencia, revocarla, borrarla, soltar un equipo— deja una línea con la fecha, quién lo hizo, un detalle corto y la dirección IP desde la que se hizo. Es lo que responde a «¿quién hizo esto y cuándo?» el día que hay una duda con una compra.
Mientras entras
Para que nadie pueda probar contraseñas a lo bruto, el servidor lleva la cuenta de los intentos por dirección IP y por cuenta. Esa cuenta vive en la memoria del servidor, se borra sola a los pocos minutos y no llega a ninguna base de datos.
Qué no se guarda
- Tu contraseña en claro. Nunca.
- Tu tarjeta. La pantalla de pago es de Polar y está en su dominio: los números de la tarjeta no pasan por este servidor ni un instante.
- Tus archivos. Se quedan en tu equipo.
- Ni perfiles, ni publicidad, ni datos vendidos a nadie. Aquí no existe ese negocio.
Tampoco se usa tu correo para escribirte: esta web no manda ningún correo. No hay boletín ni avisos por correo, así que no hay nada de lo que darse de baja.
Con quién se comparten
- Polar (polar.sh), la tienda. Es el vendedor legal de la licencia, así que es quien cobra y quien declara y paga el IVA de tu país. Se le manda tu correo y un número interno de tu cuenta, para poder atar el pago a ella; él devuelve el aviso de que está pagado. Los datos de tu tarjeta son suyos y no pasan por aquí.
- Cloudflare, solo si activas LGM Connect. La dirección pública de tu NAS y el túnel que lleva hasta tu casa se crean allí, así que el tráfico que entra por esa dirección pasa por su red. Sin LGM Connect, Cloudflare no interviene en nada.
- GitHub. Las descargas grandes —la imagen de instalación, los paquetes de actualización y las aplicaciones de LGM Connect— se sirven desde ahí. Al pulsar «Descargar», tu navegador va a GitHub y GitHub ve esa petición.
- El alojamiento de esta web. El proveedor donde corre este servidor apunta las peticiones en su propio registro de acceso, como cualquier servidor de internet.
- Discord y Ko-fi son enlaces a páginas de terceros. Desde aquí no se les manda nada; si los abres, mandan sus reglas y no las nuestras.
Las visitas de esta web
Las visitas se miden aquí mismo, sin nadie por medio: sin cookies y sin ningún servicio de terceros. Se guardan cuentas agregadas por día —qué páginas se han visto, de dónde se llega y si es un móvil o un ordenador—, no visitas de personas. Tu dirección IP no se guarda, y si tu navegador pide no ser rastreado («No rastrear» o la señal de privacidad global), no se cuenta nada.
Por qué se puede guardar
- Porque hace falta para darte lo que has comprado: sin un correo no hay cuenta, y sin cuenta no hay dónde vivan tus licencias ni cómo saber que son tuyas.
- Porque hace falta para que esto no se pueda atacar: los frenos de intentos y el diario de administración están para eso y para nada más.
- Y porque lo enciendes tú, en todo lo que es opcional: la verificación en dos pasos, una llave de acceso o LGM Connect solo existen si los activas, y se apagan igual de fácil.
Cuánto se conserva
- Tu cuenta y tus licencias, mientras tengas cuenta.
- La sesión del navegador, 30 días desde la última vez que entras.
- El diario de administración se conserva: es la memoria de lo que ha pasado con cada licencia.
- Las cookies, lo que dure cada una. Están todas, una por una, en la página de cookies.
Lo que puedes hacer tú, ahora
Varias cosas no hay que pedirlas: se hacen desde Mi cuenta y tardan un segundo.
- Cambiar tu contraseña, que además cierra la sesión en todos los demás aparatos.
- Quitar una llave de acceso o apagar la verificación en dos pasos.
- Soltar una licencia del equipo donde esté, para llevártela a otro.
Tus derechos
Puedes pedir acceso a tus datos, que se corrijan, que se borren, oponerte a que se usen y llevártelos a otro sitio.
Para eso, y para borrar tu cuenta —esta web todavía no tiene un botón que lo haga—, dilo en la comunidad, que es el canal de contacto que hay.
Y si crees que algo de esto no se está haciendo bien, puedes reclamar ante la autoridad de protección de datos de tu país.
Menores
Esta web no está pensada para menores de 14 años y no se piden datos a sabiendas de que lo sean.
Si esto cambia
Cambia también la fecha de arriba, que por eso está. No se avisa por correo de cada retoque: esta web no manda correos.