Tres modos
Solo conversar; Copiloto, que vigila y te propone arreglos; o Autónomo, que arregla sola lo leve y te lo cuenta.
La IA de LGM-OS
Pregúntale como a una persona. Cloudy AI mira de verdad tus discos, tus copias y tus aplicaciones antes de contestar, te explica lo que pasa y, si algo falla, te propone el arreglo. Piensa en tu casa, sin ninguna nube obligatoria.
Incluida en las dos ediciones de LGM-OS, sin cuota aparte.
Tú eliges cuánto hace sola. Lo importante siempre espera a tu sí.
Solo conversar; Copiloto, que vigila y te propone arreglos; o Autónomo, que arregla sola lo leve y te lo cuenta.
Para cada grupo de tareas eliges «hazlo sola», «pregúntame» o «nunca». Lo serio pregunta siempre.
Antes de cambiar algo te enseña exactamente qué va a hacer. Lo apruebas o lo rechazas con un toque.
Todo queda en el Historial, con quién lo pidió, un recibo comprobable y, cuando se puede, un botón para deshacerlo.
Una sola conversación para todo el NAS, y para lo que no es del NAS también.
Discos, espacio, copias, aplicaciones, cámaras y máquinas virtuales: mira antes de contestar y te dice lo que ha visto.
«¿Qué errores hubo hoy?» contesta con los avisos de todo el NAS agrupados, y en una sola pregunta diagnostica una app o un servicio con el arreglo listo.
Que mire algo cada día, cada semana o cuando salte un aviso. Con «solo si…» no se pone en marcha si no hace falta, y también arranca al llegar un archivo a una carpeta.
Recuerda lo que le cuentas y los arreglos que salieron bien, y lo encuentra aunque lo digas con otras palabras.
Pregunta sobre tus papeles y cada respuesta dice de qué documento y de qué página sale. Agrupa carpetas en espacios de conocimiento.
Tablas y comparativas al lado del chat, y notas vivas como la lista de la compra o una bitácora del NAS.
Abre una página, la mira, pulsa y rellena. Ante un captcha o un código te pide que tomes el control.
Telegram, WhatsApp, Signal, Discord, Matrix y Slack: pregúntale desde ahí y aprueba sus propuestas sin abrir el panel.
Dicta en vez de escribir, mándale notas de voz o di «Cloudy» y tu pregunta: te contesta en voz alta.
Añádele herramientas y habilidades revisadas desde su tienda, o enséñale cómo se hacen las cosas en tu casa.
Otros programas de casa pueden hablar con Cloudy AI con su propia clave: con caducidad, redes permitidas y sin poder aprobar nada.
Ábrela a pantalla completa en la dirección /cloudy de tu NAS, instálala como una app en el móvil o el ordenador, o úsala dentro de LGM Connect.
Como una persona de confianza: mira, hace, comprueba y te cuenta lo que ha hecho.
Lo frecuente, como «¿está todo bien?» o «apaga la luz del salón», lo contesta sin esperar al modelo.
Al aprobar, continúa con el paso siguiente de lo que pediste; lo verás al volver aunque cierres la pantalla.
Parte lo largo en pasos que dependen unos de otros: si uno falla, solo se saltan los que dependían de él.
Si algo falla, lo intenta de otra manera hasta tres veces y después te cuenta qué ha probado.
Que la app instalada conteste, que la máquina virtual quede como pediste y que el grabador grabe de verdad.
Bajo cada respuesta ves cuánto tardó y qué hizo, y en una columna, lo que está mirando en vivo.
La misma pregunta al NAS y a tu PC o al proveedor de fuera, lado a lado: te quedas con la mejor.
Si lo que pides se puede entender de dos maneras, te pregunta con botones en vez de suponer.
Fotos, cámaras, luces, máquinas y cuentas: pídeselo con tus palabras.
Búscalas por lo que se ve o por quién sale, o mándale una foto por WhatsApp o Telegram y te dice qué hay.
«¿Ha pasado algo esta noche en el patio?»: mira lo grabado y te lo cuenta con palabras llanas.
Conectada a tu Home Assistant, te dice cómo está la casa y enciende o apaga lo que pidas con un sí.
Averigua por qué una no arranca o va mal y te propone cómo dejarla bien.
Monta, cambia, repara y quita contenedores, siempre como una propuesta que tú apruebas.
«He borrado sin querer…»: lo busca en la papelera, en las versiones anteriores y en las instantáneas.
Junta en un solo plan lo que se puede borrar y cuánto espacio libera cada cosa.
«Crea una cuenta para mi hija que solo vea Fotos y Música»: la prepara y ella pone su contraseña con su enlace.
Lee, cambia y ejecuta el código de un proyecto tuyo, con tus permisos y sin salir de esa carpeta.
Atajos, versiones y búsqueda para ir al grano y no perder nada.
Escribe /discos o /errores para ir al grano, y @ para nombrar un archivo, una cámara, un contenedor o un disco.
Edita cualquier pregunta anterior y cambia entre las respuestas con «‹ 2/3 ›».
Encuentra lo que se dijo en cualquier conversación y salta al trozo exacto.
Guarda una conversación en Markdown o PDF, o abre una temporal que no se guarda ni aprende nada.
Entiende «papá», «la tele del salón» o «el disco viejo» y sabe a qué cuenta, dispositivo o disco te refieres.
Te sugiere hasta tres preguntas según cómo esté tu NAS en ese momento.
Vigila sin que se lo pidas y mejora con cada cosa que sale bien.
Los avisos importantes te llegan a tus chats explicados y con el arreglo listo para aprobar.
Dile qué vigilar («que las copias salgan», «que no se llene Fotos») y lo comprueba sin despertar al modelo.
El informe semanal trae lo que se repite, lo urgente y lo que hizo por su cuenta.
Cada semana, lo que conviene saber de la seguridad de tus apps y equipos. Apagado de partida.
Repasa lo hablado, te propone qué recordar y ordena lo que sabe de ti: tú decides qué se queda.
Un plan de varios pasos que salió bien se guarda para la próxima vez, solo si dices que sí.
Lo que hizo bien en una web lo repite sin la IA, también programado; si la página cambia, se para y lo dice.
Cada plugin popular te dice qué función del NAS lo sustituye, qué app instalar o por qué no se puede.
Tú eliges dónde se procesa cada pregunta: lo fácil, en el NAS; lo difícil, donde haya más potencia.
Con modelos abiertos que se descargan una vez. El panel te recomienda el que cabe en tu equipo, y con tarjeta gráfica contesta varias veces más rápido.
Con LGM Connect, Cloudy AI puede usar la tarjeta gráfica de tu ordenador para las preguntas difíciles, sin que nada salga de casa.
Opcional y apagado de partida: un proveedor compatible, Claude de Anthropic incluido, con tu propia clave. Antes de salir, tus datos personales se tapan.
No para pensar: con el modelo en el NAS contesta sin conexión. Internet solo hace falta para descargar el modelo la primera vez y para lo que tú enciendas: buscar en la web, tus chats o un proveedor de fuera.
El de tu NAS. Al encenderla, el panel te recomienda el modelo que cabe en su memoria; con tarjeta gráfica contesta varias veces más rápido, y con LGM Connect puede usar la de tu ordenador.
No, mientras piense en el NAS o en tu PC: tus preguntas, tus archivos y lo que aprende de ti se quedan en casa. Solo si eliges un proveedor de fuera sale la pregunta, con tus datos personales tapados.
Lo serio no lo hace sin preguntarte, y casi todo lo que hace se puede deshacer desde el Historial. Si prefieres ir con calma, déjala en Solo conversar o en Copiloto.
No. Viene con LGM-OS, en las dos ediciones. Un proveedor de fuera, si lo eliges, te lo cobra él con tu propia clave.
Instala LGM-OS, enciende Cloudy AI y pregúntale cómo están tus discos.
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