¿Qué equipo necesito?
Cualquier PC de 64 bits con 4 GB de memoria y un disco para el sistema. Un miniPC de
segunda mano vale de sobra; si vas a usar máquinas virtuales o varias cámaras, mejor 8 GB.
El instalador se encarga del resto.
¿Y si se rompe el equipo? ¿Pierdo la licencia?
No. La licencia es tuya y transferible: la desactivas en el equipo viejo desde el portal
y la activas en el nuevo. Y tus datos siguen en los discos, que puedes llevarte a otro
equipo con LGM-OS.
¿Hace falta internet para que funcione?
Para empezar, sí: la prueba se consigue enlazando tu cuenta de lgm-os.com desde el panel, y una licencia comprada se activa una vez con internet. Después, no: la licencia se comprueba en tu equipo, con firma criptográfica, y el NAS sigue funcionando sin conexión. Si en 7 días no enlazas tu cuenta ni activas una licencia, el NAS se queda solo para sacar tus archivos hasta que lo hagas.
¿Puedo probarlo antes de pagar?
Sí. El instalador se descarga gratis, y al enlazar tu cuenta de lgm-os.com desde el panel empiezan 60 días de prueba con todo abierto —menos la dirección de LGM Connect, que es de la licencia— y sin poner una tarjeta. Cuando se acaban, el NAS se queda solo para sacar tus archivos hasta que actives una licencia: no se borra nada.
Ya tengo un NAS de marca. ¿Puedo migrar?
Sí. Se copian los datos por red (SMB o rsync) desde el NAS viejo y las carpetas
compartidas se rehacen aquí con sus permisos. La documentación tiene la guía paso a paso.
¿Y si mañana lo dejas?
Tu NAS sigue funcionando. Está construido sobre Debian, Btrfs o ZFS, Samba y Docker —todo
estándar y todo libre—: tus discos se leen en cualquier Linux y tus apps son contenedores
normales. No hay ningún formato propietario del que rescatarte.
¿Sirve como servidor de archivos para una oficina pequeña?
Sí: usuarios y grupos con permisos por carpeta, papelera propia en cada una,
cuotas, registro de quién entra, y unión a un dominio (Active Directory, LDAP) si la
oficina ya tiene uno.
¿Puedo dejar de pagar la nube?
Esa es la idea: tus archivos en tus discos, con acceso desde el móvil y desde fuera
de casa. Y si quieres cinturón y tirantes, el NAS puede hacer un espejo cifrado a la
nube que ya usas, sin depender de ella.
¿Y si se me rompe un disco?
Con dos o más discos en espejo, no se pierde nada: se cambia el disco desde el
panel y el conjunto se rehace solo. El panel avisa por SMART antes de que pase.
¿LGM-OS, LGMOS o LGM OS?
Es lo mismo. El nombre se escribe LGM-OS, con guion, pero también lo verás como LGMOS o LGM OS: todas llevan aquí.