Una sola pasada: instala Debian y LGM-OS enteros, hace tres preguntas y termina enseñando en la pantalla del propio equipo la dirección a la que entrar.
Un ordenador normal vale. No hace falta hardware de servidor.
| Pieza | Mínimo | Recomendado y por qué |
|---|---|---|
| Procesador | x86-64 | Con virtualización por hardware (VT-x / AMD-V) si vas a usar máquinas virtuales: sin ella funcionan, pero emuladas y lentas. |
| Memoria | 4 GB | 8 GB si vas a usar ZFS o máquinas virtuales. Actualizar recompila la interfaz, y ese paso es el que pide memoria. |
| Disco del sistema | 32 GB | 50 GB y vas sobrado. Ahí viven Debian, el entorno de Python, las imágenes de Docker y el catálogo de aplicaciones. Con menos de 16 GB las actualizaciones se quedan sin sitio. |
| Discos de datos | Ninguno para instalar | Los que quieras, aparte del sistema. Se configuran después desde la web, en un volumen ZFS o Btrfs; el instalador no los toca. |
| Arranque | UEFI o BIOS | La imagen arranca de las dos formas. |
| Red | Cable | El instalador descarga los paquetes de Debian mientras trabaja. |
Descárgala con un clic, o constrúyela tú desde el repositorio.
Con su SHA-256 publicado al lado para comprobar que llegó entera. Si la página dice que aún no está publicada, la imagen de esa versión sigue en el horno.
bash deploy/build-iso.sh
Deja nas-os-installer.iso en publicacion/. Hacen falta
xorriso, wget y sha256sum.
La imagen no lleva el sistema dentro: al primer arranque descarga la última versión publicada y la instala. Por eso no caduca —una ISO grabada hoy instala lo de dentro de dos años— y por eso el equipo necesita red la primera vez.
Qué hace por dentro, que importa saberlo: descarga la netinst de Debian 12 más reciente, comprueba su SHA256 contra el que publica Debian —si no cuadra, se planta— y la vuelve a empaquetar con la instalación desatendida y el guion del primer arranque, que baja la versión publicada y comprueba su suma y su firma antes de instalarla.
Comprueba que ha llegado entera antes de grabarla, y compara el resultado con el que te haya dado quien te la pasó:
sha256sum lgm-os-installer.iso
La imagen es híbrida: se copia tal cual, sin programas raros.
lsblk # localiza el USB: sdb, sdc…
sudo dd if=lgm-os-installer.iso of=/dev/sdX bs=4M status=progress conv=fsync
of=. dd escribe donde le
digas sin preguntar. Si te equivocas de letra, te llevas por delante el disco que
hubiera ahí. Es /dev/sdX, el disco entero, no una partición
(/dev/sdX1).
Con Rufus o balenaEtcher: elige la imagen, elige el USB y graba. Si Rufus pregunta, modo imagen DD.
Tres preguntas y el resto solo.
Entra en el menú de arranque del equipo (suele ser F12, F11 o Esc) y elige el USB.
Español, inglés, alemán, italiano, francés o portugués de Portugal o de Brasil. De él sale la zona horaria; el teclado se elige aparte, entre todos los de Debian.
Con el que se verá en la red y entrarás al panel: https://<nombre>.local:5001.
Todo el disco, o 64 GB y el resto como volumen de datos si solo tienes un disco grande. Si hay varios discos, después te enseña la lista con su modelo y su tamaño para elegir.
Descarga e instala Debian 12 y se reinicia solo. En ese primer arranque descarga LGM-OS, y puede tardar una hora o más; la pantalla del equipo enseña cómo va y, al terminar, la dirección a la que entrar. Solo si tu red no reparte direcciones te pide además la IP.
Lo primero que se hace, en orden.
https://<nombre>.local:5001O la dirección que sale en la pantalla del NAS. El certificado es del propio equipo, así que el navegador avisa: es normal en una red de casa. Acéptalo, o instala el del NAS en tus dispositivos desde el panel.
No hay usuario ni contraseña de fábrica. El asistente de primer
acceso te pide crearlo con el código de alta que sale en la pantalla del NAS (por SSH,
sudo lgm alta): así nadie más de tu red se adelanta.
Panel de Control → Seguridad. Es un panel que puede formatear discos: merece la pena el minuto que cuesta.
Panel de Control → Alertas (correo o webhook, con botón de prueba). El cortafuegos ya viene encendido: lo que actives desde el panel abre su puerto solo, y cada aplicación, solo a la red de casa (Panel de Control → Seguridad → Cortafuegos).
Al entrar la primera vez, el asistente te propone uno con los discos vacíos y te dice cuánto espacio va a quedar. Para elegir tú, Almacenamiento → Crear pool: Btrfs viene marcado y admite discos de tamaños distintos; ZFS, con paridad si tienes tres discos o más. Nunca ofrece el disco del sistema.
Sin pasar por la ISO, sobre un sistema ya instalado:
sudo bash deploy/install.sh
Deja el equipo igual que la ISO: mismos servicios, mismo panel, misma dirección.
sudo lgm update, y la actualización
revierte sola si algo sale mal. Ver cómo se actualiza.