De pago único y vitalicia. Sin cuotas, sin ataduras al hardware y sin
candados sobre tus datos.
Pagas una vez y es tuya
Una licencia vitalicia, con las actualizaciones incluidas. Sin suscripción, sin
cuotas y sin caducidad. La compras, recibes tu clave y la pegas en el panel, en
Panel de control → Sistema → Licencia.
Se comprueba en tu propio equipo
La clave va firmada y el NAS la verifica él solo, sin necesidad de estar conectado a
internet. Si hay conexión, de vez en cuando comprueba que sigue vigente; pero quedarte
sin red no apaga ni bloquea nada.
Si el equipo se estropea, te la llevas
La licencia está vinculada a ti, no a la máquina. Si el NAS se rompe, montas otro,
pegas la misma clave y sigues donde lo dejaste. Sin llamar a nadie y sin límite de
activaciones.
Tus datos nunca son rehenes
Aunque no tengas licencia, tus archivos, tus copias y todos los servicios siguen
funcionando con normalidad. La licencia habilita el producto; jamás es un candado sobre
lo que es tuyo.